Ser enfermera es una de las profesiones más sacrificadas, criticadas y menospreciadas que nos imaginemos... pero también es una de las profesiones que más sentido de plenitud dan.
Hoy reconocemos en su día a las enfermeras que en Casa Betti atienden a cada una de las señoras que aquí viven.
Enfermeras que con sus conocimientos, con su paciencia, con su cariño, pero más que todo, con su corazón, hacen la diferencia en cada una de las vidas que de las manos de ellas dependen.
