Hoy, durante la clase de actividad física, las Damas Betti descubrieron que son más fuertes de lo que creen. Y es que todas ellas, aguantan fácilmente una hora seguida de ejercicio sin detenerse. Solo 5 minutos para hidratarnos y a seguirle. Y todo es trabajo de ellas. Las enfermeras y un servidor solo estamos acompañándolas, pero ellas son las que ponen el esfuerzo, las ganas, la resistencia y la exigencia para seguir adelante.
Vamos a dimensionar esto: son mujeres con un promedio de edad de 85 años haciendo ejercicio durante 60 minutos seguidos. Y no son ejercicios de "pásame la pelota", con toda la atención médica y de enfermería, pero se les exige. ¿Pero saben por qué se les exige? Porque ellas lo piden.
Con la prevención de "conocen sus límites", "no hagan más de lo que saben que pueden para no lastimarse", pero motivándolas a mantenerse activas, de asistir, de socializar, están demostrando que no solo es el sexo que vive más, sino también el más fuerte, el que mejor se adapta.
¿Quieres envejecer mejor? ¡Actúa hoy! Así como ellas lo hacen. Nunca es tarde.
Y en la parte trasera de mi mente, no deja de hacer ruido la idea de organizar las Olimpiadas Betti.