Si hay alguien que sabe ponerle sabor a la Activación Física, esa es sin duda Margarita.
Margot, como de cariño le conocemos, durante toda la clase no deja de reír, soltar algún comentario pícaro, dar alguna nalgada y motivar al resto del "viejerío" como ella les llama, para que hagan los ejercicios.
Y es que la clase no estuvo para menos hoy, pues desde clases de boxeo, bicicletas y hasta motricidad fina con los dedos de la mano (de los cuales, el dedo medio, varias residentes me lo dedicaron con singular enjundia) tuvimos para mover todo el cuerpo en plenitud.
Las risas, los comentarios pícaros, la alegría, el momento... no hay experiencia alguna parecida a esto, con mujeres mayores con tantas ganas de vivir.
¡Sigamos adelante Señoras Betti!