¡Y hoy nos tocó miércoles de aparatos en el Gimnasio Betti!
Y no es por presumirles, pero a mí se me hace que las Abuelitas más fuertes de Azcapotzalco son las de Casa Betti.
¿Y porqué les digo esto? Porque ellas son las que me preguntan: "Juan Carlos, ¿Hoy vamos a hacer ejercicio?". "¡Por supuesto Señoras Betti!" Entonces me tengo que apurar entre mis pendientes para ponerles sus rutinas y supervisar, junto con Martha, nuestra Enfermera Betti, por su seguridad y cumplir con sus expectativas.
Pero no les miento cuando les digo que las Damas Betti son las que superan todas nuestras expectativas. Y es que aquí, no importa si usas andadera, bastón, silla de ruedas, no señor. Lo que importa es la voluntad y la fuerza que cada una de ellas tiene, pues saben que una circunstancia de la vida no las define, sino que ellas se definen a sí mismas.
De verdad son más fuertes de lo que parecen... en más de un sentido.
¡Y yo quejándome de que se me... la rodilla!