Lupita, a sus 83 años, nos enseñó que con voluntad, motivación y cuidado, es capaz de levantarse de su silla de ruedas y caminar unos minutos en la caminadora.
Bajo la atenta y cariñosa supervisión de Joselyn, Jefa de Enfermería, Lupita se maravilló de lo que pudo hacer y sus ojos lo decían todo.
Escuchar su risa y sus comentarios tan ocurrentes es un verdadero deleite.
Lo mejor es al final.
¡Felicidades Lupita! ¡Lo hiciste muy bien!