Elena siempre fue una mujer de ejemplos, cuya felicidad radicaba en apoyar a los demás.
Miembro activa de VOSH (Volunteer Optometric Services to Humanity) en Arizona, Estados Unidos, Elena siempre comentaba, orgullosa, de haber ayudado a más de 6 mil personas a recuperar su vista.
Su deseo por el bienestar de su prójimo la caracterizó toda su vida.
Y hoy Elena se fue dejándonos un vacío en el corazón, porque cada vez hay menos seres humanos como ella, con el genuino sentir en su corazón de aportar algo bueno a este mundo.
Elena, te extrañaremos... y sabemos que a donde vayas, siempre estarás buscando a alguien a quien ayudar.