Si hay algo que les guste más a las Señoras Betti que el ejercicio, que la lectura o incluso que la misa, sin dudarlo, es el chisme.

¡Por eso es que regresa el Club del Teléfono Descompuesto!

Así fue que se enfrentaron los dos equipos participantes.

A mi derecha, conformado por Luz María, Bertha, María Cristina, Rebeca, Lulú Mier, Belén, Teresa y Domitila están Las Habladoras.

A mi izquierda, con la participación de Aurora, Martha, Lulú Pérez, Anne, Lulis, Josefina y Lucía están Las Chismosas.

Cabe mencionar que ellas mismas escogieron sus nombres.

Y el objetivo era el siguiente: Yo emitía un mensaje a la primera integrantes de cada equipo y esta tenía que pasarlo por la cadena que conformaban sus compañeras, hasta el otro lado del teléfono, donde estaba Elvia y quien repetía el mensaje tal y como le llego a ella.

Ya pueden imaginarse los resultados. No, mejor no se los imaginen, con gusto se los comparto. Gracias al Club del Teléfono Descompuesto nos enteramos de:

-Que anoche la Directora Pilar le compró pan al señor Reyes mientras las enfermeras se salieron a comer tacos de chicharrón sin permiso de la Dirección.

-Que anoche dos enfermeras y la Doctora se metieron a la cocina a sacar el cochambre y que yo (Juan Carlos) me metí con dos enfermeras a Terapia Física a descomponer las sillas.

-Que Bertha tiene ganas de tomarse unas cervezas con el señor Nico y que están desapareciendo los gatos del jardín pero que por lo menos hay más carne en el menú.

-Que el señor Reyes y el señor Nico pasan mucho tiempo juntos en la casita de Mantenimiento y que los han visto tomados de la mano.

-Ah... y que Juan Carlos se está poniendo más fuerte con los ejercicios (esto es totalmente cierto).

En fin, obviamente todo es broma en el mejor de los sentidos y sirve para que ellas mismas se den cuenta de que no todo lo que uno puede llegar a escuchar es cierto... ¿o si?