¿Estamos nerviosos? Claro que si. ¿Tenemos miedo? Por supuesto, no es para menos. ¿Saldremos adelante? No nos cabe la menor duda.
Esto son tiempos difíciles.
Señoras que viven con nosotros, quienes han estado en esta tierra por más de un siglo, dicen que nunca habían visto nada así... pero no podemos dejarnos vencer por el miedo.
Por eso hacemos lo mejor para cuidarlas, para que estén bien, para que estén seguras y tranquilas y protegidas... y también para que, a pesar de todo lo que está pasando, sean felices y sonrían con la esperanza de un mañana cuando todo esto haya quedado atrás.
Y nada pinta mejor una sonrisa en sus rostros que recordar nuestras raíces, a través de la música y el baile, y quién mejor que el Ballet Folkórico de Amalia Hernández para llenarnos de orgullo mexicano.
Si bien hemos ido al Palacio de Bellas Artes a presenciar este bello espectáculo varias veces, ahora lo hicimos desde la comodidad de nuestra sala y vaya, créanme que la fiesta se vive igual.
Con decirles que hasta bailamos el Huapango de Moncayo.
Verlas emocionarse con nuestra música, aplaudir, cantar, y olvidarse del mundo mientras comen palomitas, es lo mejor que podemos hacer para que ellas estén bien y es nuestra mayor recompensa. Con mucho amor y cariño.
Y para que ellas estén así, es de valiosísima ayuda su comprensión con las medidas sanitarias que estamos tomando. Sabemos que trastocamos tiempos y espacios que son íntimamente familiares, pero créannos, vale la pena para que todas ellas estén sanas y salvas y apreciamos profundamente su apoyo.
Ellas son un verdadero tesoro.
Gracias totales.