En Casa Betti, cultivar tanto la mente, como el cuerpo y el corazón es una prioridad, sobre todo en tiempos como los que estamos viviendo.

Es por esto que, no dejamos de tener clases de activación mental donde hacemos sumas, restas, multiplicaciones divisiones, donde además tenemos lecturas de comprensión y ejercicios de memoria y donde someto a las Damas Betti a un riguroso esfuerzo mental y trato de sorprenderlas cada vez con algo nuevo.

Pero este viernes ellas me sorprendieron a mí.

Me felicitaron por el Día del Maestro y no saben, no tienen idea, se los juro, de lo conmovedor que es que mujeres de 70, 80 o 90 años, te feliciten porque les enseñas algo, porque les lees, porque las haces pensar.

Me conmovió hasta el alma.

Estoy sin palabras.

Gracias Señoras Betti, todas, cada una con sus nombres, me dan más de lo que se imaginan.