Algo que la adversidad no puede detener, sino muy al contrario, es reforzar lazos con un alma afín.

Y esto es lo que está sucediendo en Casa Betti.

Mujeres con muchas historias, experiencias, recuerdos, tristes y alegres, encuentran una amiga, o una hermana, con quien compartir ese pasado, rememorando lo bueno y sanando lo malo.

Rosa y Martha hablan orgullosas de sus hijos, sus hijas, sus viajes, sus amores, los que están y los que ya se fueron.

Y también hablan de muchas cosas que no sabemos... que solamente son de ellas.