Muchas veces pensamos que hablar de la muerte en un asilo debería ser un tema tabú. Sin embargo, es algo que ocupa la mente y el corazón de las Señoras Betti.

Todos hemos pasado por diferentes procesos de duelo a lo largo de nuestras vidas, sean por la pérdida de un ser querido, la falta de salud, el fin de una relación, el deterioro de facultades física o mentales, etc.

La tanatología nos ayuda a lidiar con esas pérdidas, con esos duelos. Es un acompañamiento en el camino cuando vamos perdiendo algo o alguien significativo en nuestra vida.

Y en Casa Betti damos ese acompañamiento a las Damas Betti y frecuentemente también a sus familiares.

Como hermanas, como hijos, como amigos, como personas que convivimos y vivimos debajo de un mismo techo, dentro de una misma casa, como una misma familia... así, nos cuidamos todos.

Ellas nos cuidan a nosotros y nosotros a ellas.