Inspirada por la playera que utilicé la semana pasada, Esther quiso compartir con ustedes una foto donde sale ella con su verdadero Superman, su esposo: Don Benjamín.
Imaginen eso... después de tanto tiempo de ya no estar juntos (físicamente), Esther, de 92 años, atesora todos los recuerdos, y al rememorarlos, le traen alegría, felicidad, sonrisas... no tristeza ni dolor.
Ojalá que todas tengan un Superman en su vida.