La fiesta de La Candelaria se celebra, según el calendario o santoral católico, el 2 de febrero, en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento.

Siendo esta ocasión un acto solemne, la Directora Pilar Juárez dirigió la homilía donde las Damas Betti se unieron en un solo espíritu para honrar al Niño Jesús.

Después, con toda la atención y el cuidado, Pily, ayudó a cada Señora a que bendijera con agua a cada Niño, momento conmovedor donde podemos darnos cuenta de que el instinto materno se mantiene hasta los últimos días de nuestras vidas.

Los ojos de las Abuelitas Betti brillaron de emoción y solo nos queda pensar que el amor con el cargaron a sus propios hijos o hijas, sigue ahí, inamovible... como grabado en piedra.