La mente es como una espada, debe estar bien afilada.
Es por esto que el grupo de voluntarias de la maestra Rocío se presentó en Casa Betti con el deseo de afilar las mentes de nuestras bellas señoras.
Hubo de todo para todas: pintura, rompecabezas, juego, memorama, manualidades, en fin... con dirección, respeto y amor, cada maestra voluntaria condujo a su asistida en las diferentes actividades.
¿Y los resultados? Bueno, las fotos hablan por si solas.
Gracias Rocío, las Damas Betti pasaron una gran mañana y esperamos el regreso de todo tu equipo pronto.