El trabajo nunca se detiene en Casa Betti, y afortunadamente el apoyo de los amigos verdaderos tampoco.

Agradecemos a la Junta de Asistencia Privada que en los tiempos de necesidad, nos ayuden a dar una atención digna y de calidad a nuestras residentes, con donativos de despensas, material de limpieza y de higiene personal.

Como verán, son pasadas de las nueve de la noche, pero los ángeles siguen trabajando, por el bienestar de todas las Señoras Betti.

De parte de las abuelitas, que Dios los bendiga.