Hoy nos despedimos de nuestras amigas y amigos de Pro 19, quienes durante los últimos meses, estuvieron generando (como dicen ellos) donativos de todo tipo en apoyo para la institución, pero más allá de eso, sonrisas y alegría con las Damas Betti.
Convivieron y comieron en las mismas mesas que ellas, platicaron y rieron juntos. También lloraron y se abrazaron, buscando comprensión y cariño mutuo.
Quedan los recuerdos de las aventuras, como cuando nos llevamos a medio asilo a La Villa en domingo al mediodía (créanme que es mucho más difícil de lo que se lee), cuidándolas siempre con un celo protector, cubriéndolas del sol y comprándoles helados, aguas y gorditas de masa, todo lo necesario para que se sintieran contentas nuestras abuelitas.
Se van... pero se quedan. Prometen regresar y todos sabemos que las promesas se deben cumplir.
Muchas gracias Pro 19, se llevan las bendiciones y el corazón de cada una de las Damas Betti.
Los esperamos muy pronto