La amistad puede aparecer en cualquier lugar y en cualquier momento de la vida, así como les ha sucedido a Francis y Martha, quienes han comenzado a frecuentar el jardín de la fuente, ese lugar donde "da tan rico el sol" para sentarse y platicar de aquellos recuerdos que permanecen para siempre.

Esos momentos especiales, que más allá que guardarse en la mente, se guardan en el corazón.

Dos bellas Damas Betti.