¡Vaya que ha sido un día "movido"! Pero eso no nos ha impedido celebrar de una manera muy especial a nuestra querida Ángela.

Uno pensaría que después de cumplir noventa y tantos años, sería tiempo de tomarse las cosas con cierta calma, pero eso no sucede con Angie.

Siempre partícipe en todas las actividades que tenemos en Casa Betti, Angie siempre encuentra tiempo qué dedicarle a aquellas hermanas que se encuentran en una situación más vulnerable, por lo que no es raro verla platicar con alguien que casi no escucha o sostenerle la mano a alguien que pareciera estar dormida.

Así de hermoso es el corazón de Ángela.

También el ser humano se contagia de cosas buenas... como de una sonrisa.