Una cosa es la celebración de Día de Muertos, el cual es muy respetado por las Damas Betti, el primero y segundo de noviembre.
Pero otra cosa es el Halloween, y aunque no es algo tan apegado para las Abuelas Betti, créanme que nunca ninguna le ha dicho que no a la fiesta de disfraces, al maquillaje y mucho menos al pan de muerto con chocolatito caliente.
Y eso es lo que hicimos hoy.
Todas y todos coincidimos que la directora, Pily de cariño, puso el altar más hermoso que hemos visto en mucho tiempo.
Rodeado de todos los elementos tradicionales del altar de muertos, pero también enmarcado por las fotografías que las Damas Betti quisieron poner de sus seres queridos que ya no están entre nosotros.
Y todo tipos de personajes paseamos por el comedor de Casa Betti, desde la enigmática Dama de Negro, Fantasmas con Cubrebocas, Drácula y hasta la mismísima abuelita Coco... que yo me la imaginaba más pequeñita pero que estaba casi de mi pelo.
Entre bromas, calaveritas literarias, comida tradicional y mucho, de verdad, créanme, mucho amor, tendimos esta noche un puente de amor entre las Damas Betti y sus seres queridos que se encuentran al otro lado del velo.
Les deseamos un feliz reencuentro con sus seres queridos no presentes físicamente, pero vivos en el corazón.
Y recordemos que la muerte termina con una vida, no con una relación.