En este día rendimos homenaje a todas las mujeres, y en particular a aquellas de la tercera edad que residen en Casa Betti. Ellas son portadoras de historias, de luchas silenciosas y de una sabiduría que ilumina a quienes las rodean.

Cada arruga refleja un camino recorrido, cada mirada guarda recuerdos de amor, sacrificio y esperanza. Reconocerlas es valorar la fuerza de quienes han abierto senderos para las generaciones futuras.

Que este día nos inspire a brindarles compañía, respeto y cariño, porque su voz merece ser escuchada y su presencia celebrada. Las mujeres mayores son un tesoro vivo, y honrarlas es también honrar nuestra propia historia.