Nuevamente estuvimos de manteles largos en Casa Betti celebrando cumpleaños por partida doble.
Nuestra querida y sensible Cristina festeja ochenta y tantos hermosos años. mientras que la tremenda y pícara Margarita llega a los noventa y pico años de edad.
Cris, Margot, saben que la casa no sería lo mismo sin ustedes, siempre con la palabra amable, con la sonrisa amplia y franca, con la mirada anhelante y los bastonazos de cada una de ustedes. Nos sentimos muy afortunados de que estén aquí, en Casa Betti.
¡Felicidades! ¡Las queremos mucho!